jueves, 2 de mayo de 2013

Primeros auxilios para gatos








El gato por su naturaleza es un animal demasiado curioso. Por lo tanto están propensos a padecer de accidentes tanto dentro como fuera del hogar. La diferencia estará en la manera como las personas podamos enfrentar estas situaciones. Tal vez el documento les parezca un poco largo, pero sobra decirles, que si se trata, de la salud de nuestro amigo de cuatro patas.

Si algo caracteriza a los gatos es su curiosidad, una cualidad que los convierte en animales aventureros y fisgones y que, en ocasiones, puede exponerles a peligros como caídas, heridas, etc. Aunque, en estos casos, será el veterinario el encargado de tratarle y curarle, es aconsejable conocer una serie de primeros auxilios para tomar las primeras medidas si nuestro gato sufre alguno de estos percances y así evitar que la situación empeore.

Sucede sin avisar. Tu gato va persiguiendo su juguete favorito cuando tumba el florero y le cae encima, rompiéndose en pedazos. El minino, asustado busca refugio pero lo que necesita es atención médica que trate sus heridas en lo que llegas al veterinario. ¿Tienes los materiales necesarios?

Si bien siempre deber seguir el consejo de un veterinario, existen ocasiones en que necesitaras actuar de manera rápida para poder ayudar a tu mascota.

No siempre es posible prevenir los accidentes (por eso se llaman accidentes), pero si estás  preparado, podrá evitar que un pequeño problema se agrave.

Es conveniente tener un botiquín de primeros auxilios en casa. Puedes adquirirlo en cualquier tienda de artículos para animales de compañía o prepararlo tú mismo.

Entre muchas otras cosas, a los gatos se los conoce por tener siete vidas, pero jugarse muchas de ellas con un día a día no exento de peligro. Hay numerosas amenazas a las que un gato se expone constantemente, en especial si se le permite salir a la calle, por lo que nunca está de más tener a mano una serie de consejos básicos que podrían llegarle a salvar la vida, en caso de verse en peligro ¡Ni Dios lo quiera!.

Si nuestro gatito sufre un accidente, es fundamental que mantengamos la calma y actuemos con rapidez, procurando llevarlo a la clínica veterinaria lo más rápido posible.


Equipo de primeros auxilios para tu gato


El tener un equipo de primeros auxilios es básico. Tanto para tu familia como para tus mascotas. Estar preparado puede ser la diferencia entre una pronta recuperación o una larga espera en el hospital.

No tienes que tenerle un equipo separado al gato. De hecho, muchos de los materiales son los mismos que utilizamos nosotros. Lo importante es tenerlos todos juntos, seguros y con fecha de expiración mantenida. De nada sirve una crema antibacteriana expirada. Coloca los materiales en una caja plástica con una tapa que cierre al vacío; también puedes utilizar un bolso con buen cierre y guárdalo en un lugar de fácil acceso.

Puedes comprar un bulto con todos los materiales en cualquier farmacia pero también puedes crear el tuyo propio.

Debes tener en el equipo:

  • Linterna o lámpara portátil con sus baterías específicas: Cambia las baterías a menudo para asegurarte de que cuando las necesites, estén cargadas. 
  • Tijeras, preferiblemente con punta redondeada.
  • Bolas de algodón.
  • Pinzas.
  • Gasa esterilizada.
  • Crema antibacteriana.
  • Agua oxigenada.
  • Alcohol isopropílico.
  • Ungüento de hidrocortisona.
  • Guantes de látex.
  • Agua en botella.
  • Termómetro: El digital es más fácil de leer.
  • Gotero.
  • Toalla.
  • Medicinas recetadas.

En cualquier caso, debes incluir los siguientes elementos:

- El número de teléfono del veterinario y el de una clínica de urgencias 24 horas y/o fines de semana.

- Un manual de primeros auxilios para perros y gatos.

- Rollo o compresas de gasa hidrófila.

- Esparadrapo.

- Algodón absorbente.

- Tijeras, preferentemente con puntas redondeadas.

- Agua oxigenada.

- Ungüento antibiótico.

- Hidrocortisona en crema.

- Colirio.

- Pinzas.

- Termómetro.

- Jeringuilla (sin aguja) para administrar fármacos por vía oral.

- Solución antihistamínica.

- Solución desinfectante.

Muchos de estos materiales pueden ser usados en el gato, pero el minino necesita algunos más: 

  • Jaula y una correa: para evitar que se escape.
  • Cobija: para agarrarlo si está nervioso y/o para mantenerlo alejado del frío.
  • Copia de sus récords médicos.
  • Teléfono y dirección del veterinario y/o clínica de emergencia.

Tienes todo el equipo en su lugar pero ¿sabes usarlo?. Tomar clases de primeros auxilios es tiempo bien invertido. Saber qué hacer en una situación de emergencia tanto para una persona como para un gato es valioso. Busca información en las oficinas de la Cruz Roja. También pregunta en las clínicas veterinarias de tu área, muchas ofrecen cursos de primeros auxilios para mascotas.

Al igual que en las personas, la finalidad de los primeros auxilios para gatos es proporcionar una terapia urgente y suficiente para salvar una vida o evitar un mal mayor, por lo tanto se aconseja en las circunstancias en que: 
  1. El gato parece estar experimentando un gran sufrimiento.
  2. La condición del gato pudiera llevarlo a una crisis rápida.
  3. Pudiera morir sin ayuda inmediata.
Reconocer estas circunstancias y por lo tanto, es difícil determinar cuándo tenemos que actuar y cuándo pode­mos correr el riesgo de permitir que el tiempo corra hasta localizar al veterinario; sin embargo, siempre es posible hacer algo para aliviar en cierta medida el sufrimiento de nuestra mascota y aquí encontraremos algunas orie­taciones que nos permitirán actuar con eficiencia.


Primeros auxilios básicos


Cortes o mordiscos

Si sufre un corte o mordisco, es importante que sea revisado por el veterinario. Ahora bien, no nos alarmemos por la sangre que emane. Mantengamos la calma y utilicemos un vendaje a presión para frenar la hemorragia.

Heridas

Hay diversos tipos de herida, correspondientes a otros tantos niveles de sangrado. Si se trata de un corte superficial, le podemos limpiar con una gasa húmeda, cortar el pelo que lo rodea y desinfectarlo. Además, se puede evitar el contacto con más pelos aplicando algo de vaselina en los extremos del mismo. Si en cambio se trata de una herida más profunda, deberemos cubrirla con una gasa empapada, aplicando algo de presión sobre ella y llegando incluso a sujetarla con un vendaje, reforzado con ulteriores compresas. Tras realizar todo el proceso, comprobaremos si la hemorragia perdura, y en ese caso, llevaremos a nuestro gato al veterinario con carácter de urgencia.

Heridas por peleas

Un gato al que se permita salir, puede volver a casa con arañazos y cortes recibidos en riñas con otros gatos.
Puede presentarse desgreñado, con trozos de piel arrancados y arañazos en los párpados y las orejas. Generalmente, esas heridas son sólo superficiales y no requieren atención veterinaria. Uno mismo puede limpiar arañazos de poca importancia, por ejemplo, con un antiséptico suave. Si una herida se infecta, también puede tratarse en casa, pero si se forma un absceso, hay que acudir al veterinario. Una hemorragia intensa debe ser tratada enseguida.



Heridas superficiales


Las heridas varían desde las leves hasta aquéllas que ponen en peligro la vida del gato.Arañazos, mordiscos, cortes y piel arrancada son un resultado clásico de las peleas gatunas, aunque generalmente, suele tratarse de heridas superficiales que no requieren asistencia de profesionales. 

En todos los casos se corre el riesgo de infección, por lo que lo primero que debemos hacer es limpiar y desinfectar perfectamente la herida; si se trata de una herida pro­funda habrá que actuar como ya se ha descrito y no perder demasiado tiempo en la operación de desinfec­ción, sino acudir rápidamente al veterinario.


Es de esperar que, si un gato sale de casa, vuelva hecho unos zorros tras haber participado en alguna riña con otros animales del vecindario. Dependiendo de la virulencia de las peleas, lo mismo puede ser que no debamos prestar demasiada importancia, como que tengamos que acudir a un veterinario.


Si se pelea o se cae, puede producirse heridas. Si son superficiales, las limpiaremos y las desinfectaremos correctamente, prestando especial atención a la evolución de las mismas, sobre todo en las orejas. Si son más profundas, acudiremos al veterinario.

Si por las heridas sufre alguna hemorragia, la cubriremos con una gasa, aplicando presión sobre la misma o vendándola y acudiremos al veterinario.

Heridas con hemorragia

Si tu gatito ha sufrido un accidente y tiene una herida que sangra mucho.

Debes presionar con una gasa o un material absorbente limpio, vendar la zona y sin desinfectarla ni limpiarla, lleva a tu gato rápidamente al veterinario. Un gato no debe llevar la pata más de diez minutos vendada ya que el vendaje podría resultar más perjudicial que la pérdida de sangre. Si es una herida que no sangra mucho es suficiente con aplicar presión con una gasa hasta llegar al veterinario.

Los oídos de los gatos son muy sensibles y una herida en esta región tiende a sangrar profusamente aunque no sea muy profunda; cuando esto suceda se deberá aplicar algodón o gasa absorbente en el lugar y presionar fuertemente con los dedos hasta que notemos que el flujo está controlado; dejando la gasa en su lugar procederemos a sujetarla con un vendaje que tendrá que circular por la cabeza y el cuello del gato.

Cómo contener las hemorragias

Si un gato se ha cortado y sangra, pero la herida no es profunda, probablemente lo puedes curar tú mismo. Limpia la herida con un algodón humedecido, corta el pelo enmarañado y aplica al corte un antiséptico suave.

La vaselina, aplicada a los bordes de la herida, impide que caigan pelos en ella. Si tu gato sangra mucho, sigue las indicaciones que te damos a continuación. En caso de no cesar la hemorragia, lleva el gato al veterinario lo antes posible.

Para detener la hemorragia, cubre la herida con una almohadilla de gasa empapada en agua fría (o sea con una compresa) y haz algo de presión.

Si la hemorragia no cesa, asegura la compresa con un vendaje y coloca encima otra almohadilla de gasa.

Para reforzar el vendaje, pon otro alrededor de la segunda compresa. Si la hemorragia es seria, lleva el gato al veterinario.

Control temporal de hemorragia severa

Cuando se presente una hemorragia severa en pata, cola, cabeza o cuello, presionar con el dedo los puntos correspondientes.

Control de hemorragia severa

Pedir ayuda para sostener al gato y colocar el vendaje en el lugar de la herida. Si la sangre proviene de la nariz, no debemos inten­tar taponarla; lo primero que debemos hacer es colocar un trapo mojado en agua muy fría sobre el puente de la nariz para producir la vasoconstricción y con ello propiciar que disminuya o cese el flujo. Si esto no funciona, lo más probable es que la sangre provenga de una herida interna, lo que nos indica una condición mucho más grave que una hemorragia nasal, por lo que debemos acudir de urgencia al veterinario.

Es común que se desprenda totalmente la uña a consecuencia de un violento zarpazo, lo que produce un sangrado profuso, aunque no se trata de una herida grave, puede tratarse con una gasa desinfectada que presione el lugar afectado, bien sujeta con un vendaje.

Cuando un gato es atropellado o sufre una violenta caída, se pueden producir hemorragias internas que ocasionalmente se canalizan por la boca o la nariz; si este es el caso, el gato se encuentra en una condición muy seria y probablemente caerá en estado de shock, por lo que habrá que cubrirlo con una manta y llevarlo de inmediato con el veterinario.

Abscesos

Si un gato ha sido mordido por otro y la herida no se cura, puede formarse un absceso. La herida se infectará, hinchándose al cabo de unos días. Si el absceso es muy grande y tú no puedes tratarlo, pide al veterinario que se lo cure.
Corta con cuidado el pelo que rodea la zona hinchada. Pide a alguien que sujete al gato mientras tanto.

Baña la zona con una solución preparada con una cucharilla de té llena de sal disuelta en un vaso de agua.

Bañado por espacio de 24 horas, el absceso debiera reventar. Limpia la zona y vigila que el absceso no se forme de nuevo.

Está inconsciente

Si encuentras un gato inconsciente, lo primero que debes hacer es ponerlo a salvo y llevarlo al veterinario. Hay que procurar moverlo lo menos posible.Pon una manta como camilla, extiéndela y coloca al gato sobre ella. 

Con ayuda de otra persona levanta cuidadosamente la manta y déjala sobre una superficie plana y segura. Si el gato respira con dificultad, ponlo de lado con la cabeza inclinada hacia atrás y ábrele la boca para tirarle un poco de la lengua. Luego límpiale la boca de mocos con una torunda de algodón.

No dejes tendido el gato del mismo lado durante más de cinco o diez minutos, ni le des nada por la boca. Para llevar el gato al veterinario, alza la manta e introdúcela en una caja de cartón.

Mover a un gato herido

Puede ocurrir que un gato sufra un accidente lo suficientemente intenso como para imposibilitar sus movimientos. Y por supuesto, el nivel de gravedad es variable: el gato puede quedar inconsciente, entrar en estado de shock, contar con heridas evidentes e incluso verse seriamente dificultado a la hora de respirar. En todos los casos hay que llevarlo cuanto antes a un veterinario, pero es importante tener en cuenta cómo actuar en cada uno de ellos, teniendo en cuenta que no conviene que el gato quede tendido en la misma posición durante más de cinco minutos, ni darle de nada comer.

Si intentas ayudar a un gato que probablemente tenga una pata rota, debes tratarlo con gran cuidado. No pruebes de entablillársela, ya que podrías hacerle aún más daño. Coloca el gato sobre una manta, de modo que el miembro roto quede encima. Procura que el animal no lo pueda mover. Pon el gato en una cesta adecuada y llévalo al veterinario.



Huesos rotos o dislocaciones


Esta clase de lesiones generalmente se producen por atropellamiento o caí­das muy fuertes, en todo caso, se trata de un problema serio y muy doloroso para el gato, por lo que su conducta será defensiva y no es de esperarse que se deje manipular, por lo que habrá que acercarse a él con lentitud y hablándole con afecto todo el tiempo, hasta que estemos tan cerca que podamos prenderlo del cuello para evitar que huya; otra alternativa es atra­parlo con una manta, tratando de lastimarlo lo menos posible. 

Una vez inmovilizado no queda más quehacer sino llevarlo al especialista para que sea atendido, sin darle nada de comer o beber, pues seguramente será anestesiado.


Lesiones

Si está lesionado, debemos tener cuidado al cogerlo ya que si siente dolor intenso es probable que nos resulte difícil realizar esta operación. Envolvámonos en una manta o en una toalla para evitar que nos arañe.

Atropellos, caídas al vacío... pueden ocasionar graves lesiones e incluso la muerte de nuestro gato.

Aunque parezca una tontería, lo más importante es que guardes la calma y que evalúes la situación y las posibles lesiones que presente el animal. Ante cualquier tipo de traumatismo, debemos tener presentes los siguientes puntos: Evitar movimientos bruscos del gato.

Si apreciamos fractura (deformación de una zona, crepitación al movimiento, visualización directa de un hueso...), no intentaremos colocado en su posición normal, como mucho, lo fijaremos en la posición en que nos lo encontremos.

Coloración de las encías: deben ser sonrosadas; si estuvieran pálidas podrían indicar hemorragia interna. Anotar mentalmente cualquier cambio que debas comentar a su llegada a la clínica.


Lesiones Oculares

Si se produce una lesión de este tipo, no debemos dejar que se frote.

Debemos tener en cuenta que, aunque no se aprecien lesiones, la revisión del veterinario tras este tipo de accidentes es primordial. Aunque externamente no observe más síntomas, nuestro gato puede padecer graves lesiones internas.

Lesión en la Cola

En caso de una lesión, no intente vendar la cola del gato, a menos que se produzca una herida muy severa. En cualquier caso, no dé nada de beber o comer al gato y llévelo de inmediato al veterinario, porque es muy probable que se le tenga que intervenir quirúrgi­camente y eso requiera anestesia general.

Lesión en las Costillas

Cuando se sospecha la ruptura o dislocación de una o varias costillas, lo primero que hay que hacer es envolver el lomo y vientre del gato con una toalla, con firmeza pero sin apretar, para no lastimarlo en caso de que una costilla se encuentre rota y no se interfiera con la respiración. En estas condiciones llevarlo al veterinario.

Fracturas

Suelen ser comunes en los gatitos pequeños debido a las caídas que se derivan de sus ansias exploratorias. Es importante que las valore el veterinario para aplicar la solución más correcta. Si nuestro gatito sufre una fractura, evitemos los movimientos mientras le transportamos a la consulta y no manipulemos el miembro afectado.


No es extraño que si un gato sufre una caída u otra clase de golpe, acabe con alguna fractura. En ese caso, hay es tratarlo con sumo cuidado, intentando zarandear al animal lo menos posible y, desde luego, sin intentar entablillar la parte afectada ni nada por el estilo. En vez de eso, hay que colocar al gato en una manta de lado, procurando que la pata rota no quede bajo el peso de su cuerpo. Haciendo lo posible para que se quede inmóvil, se tiene que buscar después el contenedor más adecuado (superficie plana y rígida) en el que depositarlo para su transporte hasta el veterinario.

Fractura de lomo


La fractura del lomo es de las más serias, porque interesa la columna vertebral; si tenemos esta sospecha lo más adecuado es colocar al gato en una tabla larga y ponerlo de lado, procurando mantenerlo estirado para evitar que se mueva su columna, manteniéndolo en esta posición hasta que llegue el auxilio médico.


Fracturas en las patas


En caso de fracturas de las patas, trataremos de actuar con calma para que el gato no intente huir y se lastime más; es conveniente inmovilizarlo con una manta y después colocarlo yaciendo sobre su costado. No manipule sus huesos; si un hueso ha traspasado la piel, solamente coloque una toalla a su alrededor para que haya menos movimiento y acuda o llame al veterinario.

Caídas

Si ha sufrido una caída y está inconsciente, muévelo lo menos posible, para evitar lesiones internas. Si hemos de trasladarlo, lo mejor es utilizar una manta (tensa) y tener la ayuda de otra persona. Si no, lo mejor es esperar al veterinario.

Si creemos que se ha fracturado una pata, intentaremos que se mueva lo menos posible y después buscaremos una superficie plana y rígida donde trasladarlo al veterinario, cuidando de que la pata rota no quede bajo su cuerpo.

Ahogo por ingesta de algún elemento desconocido

Si nuestro gatito tiene algún objeto extraño atorado no muy adentro en la boca y no nos vemos con la suficiente destreza para sustraerlo  debemos acudir inmediatamente al veterinario. Si intentamos quitárselo con una pinza debemos hacerlo con cuidado sabiendo coger bien al gato, evitando sus arañazos y posibles mordeduras. Además, hay que tener en cuenta que podemos provocar que el objeto se aloje en la garganta y el animalito puede sufrir movimientos bruscos del estómago y atorarse.

Ahogo por agua

La mayoría de los gatos odian el agua y, desde luego, no se aventuran a nadar, pero sucede que caen en un estanque o alberca y aunque los gatos, como todos los animales, hacen el esfuerzo de nadar, si no pueden salir con facilidad y se desesperan, pudieran respirar una cantidad de agua que pasa a sus pulmones y el gato llega a dejar de respirar, encontrándose en un estado de ahogo, por lo que si no se le da una ayuda inmediata, seguramente morirá.

Primeramente limpie con un paño la nariz y la boca del gato para remover mucosidades que pudieran estar causando taponaduras; después cargue al gato de su vientre, de manera que cuelgue su cabeza y muévalo hacia arriba y hacia abajo sin violencia, para que pueda expulsar el agua de sus pulmones. Si esto falla, coloque al gato en el suelo o una mesa sobre su lomo, procu­rando que su cabeza quede más abajo que su cuerpo, verifique si su corazón sigue latiendo y si es así, proceda a darle respiración artificial o resucitación cardiopulmonar. 

Aunque el gato parezca recuperarse, existe el riesgo de que su situación se complique y caiga en estado de shock, lo que puede producirse un tiempo después, por lo que debe acudir al veterinario de inmediato.

Shock

Un gato puede sufrir un schock por muchas causas, como, por ejemplo, a consecuencia de un  traumatismo o por la picadura de un insecto. Los síntomas son que el gato se siente débil y se queda tumbado, se le nota frío, el pulso y el ritmo respiratorio se aceleran y tienen las encías y la conjuntiva de los ojos blanquecinas.

Envuelve a tu gato con una manta para mantener la temperatura  corporal dejando la cabeza libre y ponlo en posición de recuperación (tumbado de lado). Para facilitarle la respiración, ábrele la boca para que la lengua quede por fuera. Acude de inmediato al veterinario.

Quemaduras

Una quemadura, ya sea por contacto con fuego, objetos calientes y/o eléctricos o agua hirviendo, puede llevar a complicaciones muy graves para la salud del gato. Por ese motivo, la única forma de atenderle correctamente es llevarlo a un veterinario lo más rápido posible. El responsable del animal lo único que podrá hacer por su cuenta es aliviarle el dolor, aplicando sobre la quemadura una gasa o algodón empapados en agua fría primero (no se recomienda aplicar otra clase de sustancias), una bolsa de hielo después y, finalmente, algo de vaselina.

Para aliviar el dolor, aplicaremos agua fría y después una bolsa de hielo. No debemos cortar el pelo alrededor de la misma ni cubrirla con nada.

Por muy leve que parezca es importante que lleves al veterinario a tu gatito si se quema. 


Quemaduras y raspones

Las quemaduras y los raspones producen los mismos síntomas y tienen con­secuencias similares; las quemaduras incluso pueden ser causadas por choques eléctricos o productos quí­micos que sean cáusticos.

Las quemaduras se clasifican por grados, que van de lo superficial a lo profundo, que es cuando se produce una exposición prolongada, y además de la piel se destruyen los tejidos, por lo que el dolor es extremo y se puede producir un estado de shock. 

Cualquiera que sea la gravedad del caso, lo primero que debemos hacer es dejar correr agua fría sobre la parte afectada por unos diez o quince minutos, lo que calmará notablemente el dolor y tranquilizará al gato. Si observamos que la excoriación solamente afecta la piel y no interesa los tejidos, podremos aplicar algún producto antiséptico y esperar el proceso de curación, controlando la posible infección. Si las quemaduras afectan los tejidos habrá que aplicar compresas frías y acudir de inmediato al veterinario.


Golpe de Calor

Aunque los gatos se adaptan bien a las altas temperaturas, hay circunstancias que provocan esta afección, por ejemplo, si dejamos al animalito encerrado en el coche durante bastante tiempo y con las ventanillas cerradas en un día caluroso. La insolación le causará jadeos, vómitos y síntomas de shock. En este caso hay que refrescar inmediatamente al gatito con agua fría y llamar al veterinario.

Envenenamiento


El gato es un animal listo y cauteloso, pero puede cometer el error de acabar ingiriendo alguna sustancia dañina para su organismo. Lo más normal es que él mismo la vomite al poco tiempo de haberla tragado, pero puede que no ocurra, y en ese caso nos toca actuar.

Cómo saber si el gato está envenenado


En estos casos, el gatito sufrirá vómitos, diarreas graves, falta de coordinación y convulsiones. Es imprescindible acudir inmediatamente al veterinario. Informemos al veterinario sobre la sustancia tóxica que ha ingerido el gatito, si es que lo sabemos, porque le puede ayudar enormemente. Es importante tener en cuenta que nuestro gatito se puede envenenar por lamer una sustancia tóxica que le haya caído en la piel.


Nunca deberemos intentar provocarle el vómito, sino acudir al veterinario lo más pronto posible y, si podemos, con una muestra de lo que haya ingerido. Si la sustancia tóxica se ha adherido a su piel, impide que se lama y la ingiera. Los síntomas que observaremos, si se ha intoxicado son vómitos, salivación excesiva, y espasmos.


Pese a que, debido a la posible gravedad del mismo, no podemos hacer demasiado en caso de envenenamiento, algo en lo que sí podemos intervenir es en detectar los síntomas lo antes posible, para poder llevar a nuestra mascota a una clínica veterinaria cuanto antes. Así, en caso de que la sustancia dañina se le haya adherido al cuerpo, notaremos que el animal se lame casi de manera compulsiva para intentar sacársela. Sin esperar a que sea demasiado tarde, debemos impedírselo y limpiar la zona afectada antes de llevarlo al veterinario. Si el gato se ha intoxicado, lo demostrará vomitando, depositando con dificultades, con alteraciones de su comportamiento, exceso de salivación y/o con espasmos. En todos los casos lo más seguro es que acabe sufriendo un colapso, por lo que para no llegar a ese extremo, recoge una muestra del veneno en cuestión (si es posible) y ve corriendo a la clínica. Ten en cuenta que algunas sustancias pueden ser mortales para el animal.



Intoxicaciones

La ingestión de tóxicos en nuestros felinos es un problema bastante frecuente. Los productos de limpieza, ciertas plantas, etc. pueden provocar desde patologías digestivas de distinta gravedad hasta la muerte del animal.

Lo ideal sería acudir al veterinario de forma inmediata, llevando una muestra del producto o del envase que lo contiene, o ponernos en contacto telefónico para informarle del producto tóxico ingerido y de los primeros pasos a seguir.

En caso de ingestión de sustancias corrosivas no provocar el vómito.

Administrar leche o clara de huevo con el objeto de diluir el tóxico. Si estamos seguros de que la ingestión ha sido de lejía podremos contrarrestar su efecto con vinagre diluido en agua o con zumo de limón.


Substancias tóxicas 

Esta tabla indica algunas de las substancias que son tóxicas para un gato. Si tu gato traga una de ellas, es preciso el tratamiento veterinario. Ciertas substancias, tales como los analgésicos, pueden ser fatales para un gato.



Tóxicos
Síntomas de intoxicación
Forma de actuar
Raticida
Inquietud, dolor abdominal, vómitos, hemorragia y diarrea. Fatal en potencia
Consultar al veterinario. Antídotos.
Anticongelante
Falta de coordinación, vómitos, convulsiones seguidas de coma.
Una inyección puede bloquear el efecto.
Alcohol
Depresión, vómitos, colapso, deshidratación y coma.
Fatal en potencia. Consultar veterinario.
Analgésicos
Pérdida de equilibrio, vómitos. El paracetamol vuelve azules las encías.
Fatal en potencia. Consultar veterinario.
Desinfectantes, productos de limpieza
Intensos vómitos, diarrea, nerviosismo, modorra y coma.
Fatal en potencia. Consultar veterinario.
Insecticidas y pesticidas
Espasmos musculares, babeo, convulsiones y coma.
Consultar veterinario. No existe antídoto.
Veneno contra caracoles
Salivación, espasmos musculares, vómitos, diarrea, convulsiones y coma.
Tratamiento eficaz, si se actúa rápido.



Plantas tóxicas


. Azalea
. Caladio
. Eléboro negro
. Clemátide
. Delphinium
. Dieffenbachia
. Hiedra
. Lupinus
. Muérdago
. Adelfa
. Costilla de Adán
. Poinsettia
. Laurel cerezo
. Rododendro
. Solano
. Guisante de olor







Tu gato ha ingerido gasolina o derivados del petróleo

Le daremos aceite de parafina; con ello protegeremos el tubo digestivo y evitaremos la absorción del tóxico. Si el animal presenta convulsiones o un estado de gran excitación, lo llevaremos a un lugar tranquilo e intentaremos protegerle de golpes y autolesiones contra el suelo (mantas, cojines...) Si el tóxico ha actuado por contacto con la piel, lavaremos con agua abundante. La mejor opción será siempre acudir al veterinario con e! producto o el envase que lo contiene causante del problema.

Ingestión de cuerpos extraños

Aunque los gatos suelen padecer este tipo de accidente en menos ocasiones que el perro, también podemos observar objetos punzantes en su lengua o encías o botones en el estómago. Suele ser bastante complicado convencer al animal para que abra su boca y podamos retirar el objeto clavado. A ello debemos añadir el riesgo de un doloroso mordisco en nuestras manos.

Si sospechamos que ha ingerido algo y ello se acompaña de vómitos y pérdida de apetito, lo mejor será acudir al veterinario. En el caso de los cuerpos extraños clavados en la boca, serán retirados fácilmente tras una ligera sedación. En el caso de sospecha de cuerpo extraño en el estómago u otra parte del aparato digestivo, el veterinario realizará radiografías y/o ecografías para confirmarlo. En caso afirmativo, puede ser necesaria la operación quirúrgica para extraer el cuerpo extraño.

Picaduras de insectos

De igual manera que con los humanos, si un insecto pica a nuestro gato lo normal es que se sienta molesto al tiempo que la picada se le hinche; y el gato puede parecer inquieto y tener disnea. Si se trata de una avispa o similar, hay que buscar el lugar exacto para extraerle el aguijón con la ayuda de unas pinzas. En caso de resultar imposible, habrá que consultar con el profesional.

El gato sufre una conmoción

Sabremos si el animal está sufriendo los efectos de una conmoción, cuando al sentir su pulso no sólo lo notemos mucho más acelerado de lo normal, sino que además tenga el cuerpo frío. En este caso, se le debe envolver con una manta para que su temperatura suba, antes de moverlo.

Congelación - hipotermia

Tristemente, no es extraño que, en especial en fechas navideñas, numerosos gatos acaben teniendo serios problemas con el frío en el hemisferio norte en especial.

Con unas condiciones climáticas cada vez más extremas, hipotermias y congelaciones están a la orden del día, son casos que ponen en serio peligro sus vidas. 

Se puede producir en las patas, orejas y cola. tendrá el cuerpo rígido, con heridas en las zonas más afectadas, e incluso puede que acabe entrando en estado de shock Si ocurre, la piel estará pálida y brillante. Es importante que lo traslademos a un lugar caliente y le apliquemos toallas humedecidas. 

Es de vital importancia que el animal sea llevado de urgencia a un veterinario, cubierto con mantas para contrarrestar la hipotermia y de ser posible, habiéndole bañado con agua tibia las partes del cuerpo que tenga más afectadas.

Dificultad para respirar

Si al gato le cuesta respirar, se le debe poner de lado y con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás. En esta postura, el siguiente paso es tirar de su lengua unos milímetros, abriendo su boca y limpiándosela de la mucosidad que pudiese haber. Esa postura es la que debe respetarse mientras se llevan a cabo los pasos que se especifican a continuación.


Obstrucción traqueal


Aunque es más común en los perros, no es raro que un gato trague un objeto que no acaba de pasar por su garganta y se queda atorado; normalmente se trata de un pedazo de hueso o parte de un juguete mordido. 

Esta puede ser una situación peligrosa, pues se dificulta la respiración y el gato entra en un estado de desesperación. Lo ideal en estos casos es que existan dos personas para ayudar, pero de no ser así, es preferible envolver al gato en una toalla para inmovilizarlo, dejando solamente su cabeza fuera; trate de abrir sus mandíbulas lo más posible y si puede ver el objeto que causa la taponadura, trate de removerlo directamente con los dedos; si eso no es posible, inténtelo con unas pinzas o algún instrumento que no lastime al gato. 

Hay que actuar con rapidez y en ningún caso intentar empujar el objeto en vez de jalarlo. Al identificar el objeto definiremos la estrate­gia para jalarlo, pues si se trata de un hueso, podría tener estrías que desgarrarían la traquea del animal, por lo que deberemos proceder con mayor cautela que si se trata de trapo o esponja. Abra la boca y saque el objeto.

Si lo anterior falla, habrá que asir al gato de sus patas traseras y balancearlo cabeza abajo, esperando que la gravedad y el esfuerzo del gato hagan el trabajo. 

Si esto tampoco resulta, coloque una mano en el lomo del gato, otra en su abdomen y presione con cierta fuerza, esto provocará un efecto de fuelle, por lo que la presión de aire puede hacer que el objeto sea expelido. 

Si esto no sucede y el gato continúa con problemas respiratorios y ya se encuentra inconsciente, intente la respiración artificial y resucitación cardiopulmonar.

Sostenga al gato firmemente y muévalo suavemente de lado a lado


Respiración artificial

Cuando el gato ha dejado de respirar por cualquier causa, se requiere restablecer la acción por medio de "respiración artificial", lo mismo en los casos en que suponemos que ha ocurrido un síncope cardíaco, pues aunque el animal sigue res­pirando débilmente, la cesación de la actividad del corazón dejará sin oxígeno al cerebro, por lo que el daño o la muerte cerebral es inminente; en este caso, la respiración artificial se debe combinar con el masaje llamado "resucitación cardiopulmonar". 

La técnica más elemental consiste en colocar al gato acostado de espaldas y proceder a "bombear" sobre su pecho, entre sus costillas, de modo que se estimulen los pulmones y el corazón; la cabeza del gato debe descansar por debajo de su cuerpo para obtener mejores resultados; si no se produce ningún cambio, habrá que utilizar la técnica de "boca a nariz", o sea, soplar con fuerza en la nariz del animal para llenar con aire sus pulmones y estimular su funcionamiento.

Resucitación cardiopulmonar


La estimulación res­piratoria arriba descrita es indicada también en casos de fallas del corazón, porque se trata de restablecer la dotación de oxígeno al cerebro, pero en este caso se requiere además restablecer el ritmo cardíaco, por lo que se considera una resucitación. Se trata básica­mente del masaje de bombeo sobre el pecho del animal para reproducir el movimiento cardíaco, pero combi­nado con la respiración artificial de boca a nariz que al mismo tiempo estimula los pulmones; desde luego, se trata de una operación desesperada, pero en muchos casos resulta eficaz, aunque no debemos ser dema­siado optimistas al respecto.

Shock eléctrico


Es una descarga sobre el cuerpo del gato que normalmente se produce cuando éste juega con clavijas o cables inseguros. En muchos casos el golpe eléctrico simplemente "empuja" al gato, aunque puede producirle quemaduras. Si la exposición es un poco más prolongada, el gato puede sufrir un paro cardíaco, por lo que habrá que proceder de la misma manera descrita para tal evento.


Electrocución

Algunos gatitos tiene la costumbre de morder los cables eléctricos. Tomemos las precauciones precisas para que no ocurra, pero si está en contacto con el cable, no le debemos tocar, apaguemos la corriente y separémoslo con un palo de madera. Es necesario llevarlo inmediatamente al veterinario. Si se electrocuta puede sufrir quemaduras en la boca, además de problemas respiratorios.

Insolación

Si tu gato ha pasado demasiado tiempo bajo el sol y de repente notas que se le acelera el ritmo respiratorio (Inspiraciones rápidas y cortas), tiene temblores, calambres o queda inconsciente, tu gato padece una insolación.

Túmbalo a la sombra y rocíalo con agua fría. Envuélvelo  primero con una sábana húmeda y encima de esta ponle un manta y acude enseguida a la clínica.

Los medicamentos

Los perros y los gatos se parecen mucho a los seres humanos, al menos en lo referente a las enfermedades. Sufren dolor de estómago, diarrea, erupciones cutáneas e infecciones leves. Es más, muchos de los medicamentos que tomamos para trastornos comunes son eficaces también para ellos, pero también, otros son mortales.

Es conveniente consultar con el veterinario antes de administrar un medicamento para humanos a un animal doméstico. He aquí algunas pautas para tratarlos adecuadamente:

La aspirina puede ser muy PELIGROSA para los gatos, de modo que no la administre nunca sin la autorización previa del veterinario.

Acetaminofeno e ibuprofeno. AMBOS SON PELIGROSOS PARA GATOS Y PERROS. No los use en ningún caso.

Dimenhidrinato (Biodramina). Para evitar los mareos por el movimiento, administre a tu gatos, una dosis de unos 12,5 mg.  La Biodramina se presenta en tabletas de 50 mg que pueden partirse en 4 para obtener la dosis indicada. Aunque la Biodramina es inocua para la mayoría de los perros y gatos, podría resultar dañina en animales con glaucoma o trastornos de vejiga. Como medida de precaución, consulte al veterinario.


Información obtenida de:

amimascotasosgatitossegurosmascotasgatos about, tenenciaresponsable.


Mis más sinceros agradecimientos.



3 comentarios:

  1. Muy bueno el post, lo malo es que en mi zona no hay veteninarios que atiendan las 24 hs y muxho menos fines de semana, tampoco tengo para moverme,y yo ya tuve un gato con una ruptura de mandibula por mordedura de perro y aun respiraba, eso fue la parte que mas me intereso. Gracias muy bueno todo!

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  2. Muy útil el post. Unas preguntas, tengo un gatito al que le atacaron muchos perros, por suerte no lo mataron, pero en lo que revisaba si se encuentra bien, le note una costilla fuera de su lugar y un moretón color morado por encima del estomago. Tengo el problema de que cerca de mi vivienda no hay veterinarios y quisiera saber que hacer y si lo que tiene es grave.
    Ayuda por favor.

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  3. Un saludo a todos los que lean este testimonio, yo soy Gilberto Melo de España, estoy aquí

    para dar testimonio de un gran hombre que fue capaz de curar de forma permanente de la

    enfermedad del VIH simplemente con su medicina herbal, he estado positivo de VIH durante 5

    años antes de venir a través de la Dr charles de correo electrónico en Internet en la forma

    en que ha estado usando su medicina herbal para tratar y curar a los pacientes de virus

    diferente, por lo que en contacto con él y le explico con respecto a mi problema, he

    seguido con las instrucciones que me dio y que inste que tenga fe en sus palabras que iba a

    restaurar mi salud, después de un par de días el Dr. Charles me envió una medicina que me

    dio la prescripción sobre cómo tomar durante 2 semanas, para hacer el cuento largo, tengo

    ha confirmado negativo de mi última prueba en el hospital, justo dentro de 2 semanas Dr.

    Charlesfue capaz de hacer que me sana y me dio razones para vivir de nuevo, aunque la

    ciencia dice que no hay cura, yo creo que Dios ha enviado a este gran hombre para salvar a

    la gente , todos pueden comunicarse con él por su medicina, que él no ha sido el

    tratamiento de enfermedades como, herpes, cáncer, enfermedad arterial, diabetes, VIH,

    fiebre tifoidea, y muchos otros, se le puede enviar por correo electrónico ahora a través

    de sus direcciones de correo electrónico o hivspelltemple@gmail.com le WhatsApp en

    2348103753977

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